Patologías más comunes en edificaciones

Lejos de ser una rareza, actualmente se tramitan multitud de reclamaciones por defectos en la construcción de edificios e inmuebles, incluso en los de relativamente poca antigüedad, debido a diferentes patologías en edificaciones.

A lo largo de nuestra experiencia, en Ingenieros Asesores hemos comprobado que la mayoría de estos defectos se desencadenan a raíz de una deficiente fase de proyecto y ejecución de la obra que afecta directamente a la durabilidad de los materiales y provoca estas patologías.

Patologías en edificaciones más comunes según la sintomatología de la estructura

Podemos clasificar las patologías estructurales en edificaciones que pueden aparecer en función de los síntomas que presentan:

Humedades.
Fisuras y grietas.
Corrosión y deformaciones.

Si no son denunciadas por medio de los propietarios o usuarios del inmueble, las patologías en las edificaciones suelen ser detectadas en el momento de la Inspección Técnica de Edificios (ITE). La ITE es un examen, que con el objetivo de la prevención de siniestros, han de pasar todas las edificaciones con una determinada antigüedad, normalmente fijada por las administraciones locales.

Humedades como síntoma de una patología

Las humedades representan uno de los contratiempos, desgraciadamente, más comunes detectados en edificios, en especial en los destinados a viviendas. Además es en estos casos donde aparte de los desperfectos estéticos también inciden en las condiciones de salubridad y habitabilidad.

Sus causas no suelen ser evidentes y necesitan de un diagnóstico y análisis exhaustivo para determinar su origen y posterior solución. Entre las causas más comunes se encuentran:

Humedades por filtraciones de agua por fachadas y techumbres.
Humedades de origen freático natural por capilaridad o filtración desde el subsuelo.
Humedades localizadas en paredes y techos debido a la existencia de puentes térmicos.
Humedades causadas por fugas o roturas de tuberías, desagües, sistemas de calefacción…

Fisuras y grietas en edificaciones

Otro de los síntomas que más comúnmente se dejan ver en edificios con patologías son las grietas y fisuras en estructuras de hormigón. Estas avisan de una de las principales patologías del hormigón, junto con la carbonatación y la aluminosis.

Las grietas que pueden aparecer en fachadas, tabiques, columnas y vigas representan, más allá de un fallo estético y de un aviso de que algo puede no ir bien, una puerta de entrada a agentes externos que aceleran el deterioro de la estructura de hormigón.

Además, cuando este tipo de desperfectos aparecen en zonas expuestas, como fachadas, suponen un problema de seguridad ante el riesgo de desprendimientos de partes del edificio como las siguientes:

Cornisas.
Molduras.
Revestimientos.
Aleros.
Cantos de balcones.
Terrazas.

Por lo tanto, este es también uno de los apartados que más comúnmente provocan la redacción de una ITE desfavorable.

Corrosión y deformaciones en estructuras

En lo referente a las estructuras metálicas que están expuestas al aire, como pueden ser las que conforman el armazón de una nave industrial tradicional, encontramos síntomas de patologías de estructuras metálicas provocadas principalmente por agentes externos como:

Oxidaciones y corrosión.
Abrasiones por rozamientos.
Deformaciones por sobrecargas o impactos.

Pero también existe otro tipo de patologías que evidencian sobrecargas y fatigas no tan fáciles de identificar y prevenir. Por ejemplo, rara vez se advierte la aparición de holguras y estrías en las estructuras, lo que convierte a los programas de inspecciones técnicas en una herramienta fundamental a la hora de prevenir accidentes.

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