La creciente sensibilización en torno a la protección del medio ambiente ha dado lugar a la creación de diversas normativas, tanto nacionales como internacionales, con el fin de mantener un control ambiental en la industria que limite las emisiones al exterior y que ayude, también, a mejorar la calidad de los ambientes de trabajo.

¿Qué es el control ambiental en la industria?

Cuando hablamos del control ambiental en la industria nos referimos a las condiciones en el interior de una instalación a las que están expuestos los trabajadores, es decir, la calidad ambiental. Las diversas normativas varían en función de la actividad que se desarrolla en la factoría. Evidentemente, no serán iguales para una actividad, por ejemplo, relacionada con la manufactura de alimentos que con una dedicada a la metalurgia.

Sin embargo, pueden establecerse algunos factores que todo espacio de trabajo debe cumplir para ajustarse a las condiciones de seguridad y confortabilidad dictadas por la ley:

Temperatura y humedad: deben mantenerse entre determinados valores en función de los trabajos que se realicen.
Iluminación: debe ser adecuada para las actividades que se lleven a cabo.
Ruido: Entre los efectos del ruido para la salud se encuentran algunas de las enfermedades profesionales más comunes. Debe evitarse y proveer a los trabajadores del correspondiente EPI para evitar daños irreversibles y/o enfermedades.
Contaminación: el desempeño de ciertas actividades, especialmente en lugares cerrados, provoca atmósferas nocivas para los trabajadores. Debe garantizarse la correcta ventilación del lugar y la protección de los operarios.

Control de las emisiones al exterior: dónde debemos incidir

Todas las plantas industriales que desarrollan procesos químicos tienen la obligación de controlar las emisiones que se descargan al medio ambiente. Este tipo de emisiones están sujetas a una monitorización para verificar que las actividades se ajustan a la legislación vigente.

El diseño de la monitorización del impacto que tiene una industria respecto al medio ambiente se realiza de manera específica para cada tipo de instalación. Los aspectos fundamentales donde debe incidir el control son:

Control de emisiones a la atmósfera y calidad del aire.
Control de aguas e inspección de vertidos.
Control de residuos.
Control de suelos y aguas subterráneas.

En cuanto a las emisiones de gases y vapores a la atmósfera pueden definirse cinco contaminantes principales que se deben evitar en cualquier ámbito laboral:

Monóxido de carbono.
Óxidos de azufre.
Hidrocarburos.
Óxidos de nitrógeno.
Material en partículas.

Existen varias técnicas para monitorizar las emisiones gaseosas y detectar los diferentes contaminantes. En función de los compuestos químicos que se estén buscando, podemos hablar de las siguientes técnicas, entre otras:

Cromatografía de gases (GC).
Espectroscopia de absorción atómica (AAS).
Plasma de acoplamiento inductivo (ICP).

Ante la perspectiva de legislaciones cada vez más restrictivas, resulta imprescindible proponer medidas preventivas para adecuar las instalaciones industriales y no llegar a incurrir en sanciones por emisiones contaminantes, y así poder mantener un espacio de trabajo saludable para los trabajadores.

Con Ingenieros Asesores podrá adelantarse a los problemas de su empresa en esta materia y conseguir una empresa limpia y eficiente.

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La energía biomasa es presente y futuro. Este tipo de energía renovable procede de aprovechar la materia orgánica (sustancias generadas por seres vivos, animales o residuos). Ha ido creciendo paulatinamente en España y ya es una potente fuente de energía. El principal uso que se le da a la biomasa es la generación de calor, sobre todo en procesos industriales, aunque también se utiliza para calentar viviendas u oficinas.  

Tipos de biomasa

Entendemos por biomasa toda aquella materia orgánica susceptible de utilizarse como fuente de energía. Esta puede ser animal o vegetal y puede obtenerse de manera natural o mediante transformaciones en las centrales de biomasa.

Podemos diferenciar tres tipos de biomasa:

Biomasa natural. Aquella que se produce en la naturaleza sin que los humanos intervengamos.
Biomasa residual. Todos los residuos orgánicos provenientes de actividades humanas, como por ejemplo los residuos sólidos urbanos.
Biomasa producida. Es la procedente de cultivos energéticos, campos de cultivo cuya finalidad es aprovechar la producción para crear energía.

La biomasa no se puede considerar una fuente de energía completamente limpia y sostenible, ya que emite gases a la atmósfera. Por ello queremos que conozcas todas sus ventajas e inconvenientes.

Ventajas de la biomasa como fuente de energía

Entre las principales ventajas o beneficios de la biomasa como fuente de energía, destacan las siguientes:

Precio económico. Si se compara con el petróleo o el carbón, se puede considerar a la biomasa como la más económica. Su coste puede ser un tercio de lo que cuestan otras materias primas.
Menor dependencia de los combustibles fósiles. Los expertos lo tienen claro: la biomasa ayuda a reducir la dependencia de los combustibles fósiles, siendo la mayoría de ellos caros de extraer (como el carbón) y más contaminantes. Esta fuente de energía tiene un gran potencial en España, ya que existen grandes cantidades de residuos que se pueden aprovechar.
Poco contaminante. Es una fuente que apenas contamina el medio ambiente, por lo que ayuda a mejorar la calidad del aire y a reducir los efectos del cambio climático. Aunque sí se emite dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, los niveles de emisiones son mínimos.
Fuente de energía renovable y muy abundante. En todo el mundo existe una gran cantidad de madera, residuos o basura orgánica. Por lo tanto, esta fuente de energía es renovable, completando un ciclo que permite no contaminar suelos y destruir residuos de todo tipo.
Crea empleo en zonas rurales. En los pueblos ayuda a mantener la población, ya que crea puestos de trabajo, generando todo tipo de actividades. Precisamente, en estas zonas rurales es donde más residuos existen, bien sea por maderas o rastrojos (monte) como residuos agrícolas y animales (granjas).
Limpieza de montes. La biomasa permite limpiar los bosques, evitando así la degradación y los incendios forestales.
Rendimiento muy elevado. Algunas empresas todavía tienen dudas sobre esta fuente de energía, puesto que temen por el rendimiento de la biomasa. En los últimos años, las novedades introducidas, algunas tecnológicas, han incrementado la fiabilidad de la biomasa.

Desventajas de la utilización de la biomasa

Entre todas las desventajas, se destacan tres:

Se generan cenizas. Si se apuesta por la biomasa, cabe destacar que la quema de los residuos genera cenizas, algo que incrementa los costes operacionales. Además, las medidas de seguridad en la incineración deben ser elevadas, tanto por la temperatura como por la emisión de gases.
Se necesita una zona de almacenamiento. El espacio que ocupa la biomasa es elevado. No solo por el volumen de la caldera, sino también por los residuos que se deben utilizar para generar energía. Muchas organizaciones deben destinar un espacio único para los residuos y, por otro lado, para la caldera.
Mantenimiento específico. Al no estar tan extendidas, el mantenimiento de estas calderas es único, necesitándose a empresas concretas y que están especializadas en mantener, en buen estado, las instalaciones de biomasa.

La biomasa está cada vez más extendida en España, aunque todavía no ha alcanzado una cuota de mercado importante. Apostar por esta fuente de energía conlleva poder disfrutar de una serie de beneficios, pero también de desventajas que se deben conocer antes de apostar por la biomasa.

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